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Batman Arkham Origins













GENERO: Acción /Aventura/Tactica
JUGADORES: 1                     
ONLINE: (Multiplayers)              
AÑO: 25/10/2013
DESARROLLADORA: Warner Bros, Games Montreal                      
SECUELANo
TIEMPO APROX:  8 horas
PLATAFORMA: PS3 / XBOX/PC/WiiU/Ipad/Android
 









Todo héroe tiene un pasado
Batman cambia de manos pero su espíritu de oscuro vigilante sigue vigente. Gotham está una vez más plagada de supervillanos, y sólo Bruce Wayne puede salvarlos. La fórmula jugable de Arkham sigue funcionando y la ciudad a explorar crece, pero ha faltado algo de inspiración y de novedades que llevarse a la boca para tener un juego tan brillante como sus predecesores.
Uno de los grandes nombres de los últimos tiempos en la industria del entretenimiento ha sin duda el de Batman. Principalmente propulsados por el trabajo de Christopher Nolan en su imprescindible trilogía cinematográfica, lo que a nosotros nos atañe en cambio es la inspiración que el cineasta británico ha ejercido sobre el estudio Rocksteady a la hora de oscurecer y hacer más serio el tratamiento de un personaje con tantas posibilidades como el superhéroe alado. Gracias a ello hemos gozado de dos de los grandes videojuegos de acción y aventuras de esta generación, de manos de un estudio que hasta entonces sólo nos había brindado el meramente estimable Urban Chaos.
Ahora que la saga está asentada la han dejado en manos de Warner Bros. Montreal, con idea seguramente de abordar ellos con plena fuerza y dedicación total un nuevo capítulo en videoconsolas de nueva generación en los próximos tiempos. Pero esa es otra historia, y de hecho ni tan siquiera está confirmado que vaya a suceder. Lo que nos interesa ahora es que el estudio que ha recogido el testigo ha hecho un trabajo estupendo con el nuevo videojuego, aunque también es cierto que ha faltado algo de inspiración en su propuesta para alcanzar las monumentales cotas de calidad que la serie había estado exhibiendo en las dos entregas precedentes. Además de haberse arriesgado poco en cuanto a ofrecer algunos cambios en una fórmula que comienza a mostrar algunos síntomas de agotamiento, algo que seguramente quedará en manos de los creadores originales en el próximo episodio.
El Vigilante
La historia de Arkham Origins es sencilla sobre el papel, pero se desarrolla para que la sigamos con interés. Durante una misión que parece ser rutinaria, Batman interroga a Cocodrilo Asesino y obtiene de él una valiosa pero preocupante información. Se ha puesto precio a la cabeza del murciélago, concretamente de 50 millones de dólares, y tan suculenta cifra ha despertado el interés de algunos de los más peligrosos asesinos que están peinando Gotham para dar con él. Esta premisa, ambientada tiempo antes de lo visto en el binomio de los anteriores lanzamientos y con un héroe cuya fama sólo acaba de comenzar a crearse, nos permite conocer muchos aspectos interesantes de sus comienzos, e incluso profundizar en su relación con algunos secundarios que conocemos de sobra. La presencia de villanos quizá no sea tan sorprendente en cuanto a la fama de éstos, sin embargo también dejan buenos momentos.
El juego da cierta sensación perezosa en cuanto a su forma de presentar el guión en pantalla en primera instancia, algo que no era precisamente un problema cuando estaba Rocksteady al frente del desarrollo; sin embargo conforme avanza va mejorando notablemente dejándonos algunos momentos extraordinarios. La secuencia de vídeo de presentación no sólo no tiene la más mínima épica que sí traían consigo sus predecesores, sino que además no cuenta nada que tenga importancia, consolidando así una desalentadora forma de abrir el programa, no obstante va ganando interés conforme progresamos y profundizamos en su propuesta. Todo comienza a desgranarse cuando ya llevamos unos minutos con la conversación con el gigantesco y escamoso Cocodrilo, y lo hace de una forma que tiene algunos momentos particularmente brillantes. A partir de entonces vamos desgranando una suerte de investigación que nos va llevando de un asesino a otro: obteniendo información, interrogando y resolviendo situaciones que tienen ese aroma al estilo que ya en su momento fijó como su sello para la serie Rocksteady.
Nuevos villanos para el mismo superhéroe. Acción, exploración, aventuras... El nuevo Batman ya ha extendido sus alas.
Así pues la libertad jugable vuelve a ser clave, con las misiones principales destinadas a hacer avanzar la narrativa y constituyéndose como la parte más interesante del programa. Aquí es donde el título ofrece sus mejores réditos, y donde brinda también la mayor variedad de su propuesta. Las misiones tienen la misma calidad visual en las cinemáticas que esperamos de la saga, y son las principales responsables de que el superar las entre 10 y 20 horas que invertiremos en la campaña, en función de nuestro interés por las actividades secundarias, acaben siendo notables y la mejor parte del producto puesto que las alternativas de carácter secundario no son tan poderosas.
Y es que la ciudad que comenzábamos a recorrer en Arkham City crece más en este nuevo título, aunque no podemos evitar cierta sensación de que Gotham es más grande pero no más interesante. La idea de ofrecer un "más grande" siempre es bienvenida siempre que después venga acompañada por la palabra más importante de la fórmula, el "mejor" que le sigue. Si el segundo episodio ofrecía un mayor tamaño que el mapa del recinto en el que se ambienta el original, también lo hacía con un diseño muy compacto y con montones de cosas que hacer en cada rincón. En esta ocasión sigue habiendo muchos entretenimientos que iremos descubriendo planeando con nuestras alas y lanzándonos hacia delante con el garfio, pero también la densidad de éstos ha disminuido y su interés se reduce por su componente reiterativo.
Por ejemplo de vez en cuando nos llegarán notificaciones de actividad criminal en las calles, que se zanjarán con un mero combate más bien poco estimulante. Se habla de crimen pero no sabemos qué está sucediendo, más allá de un grupo de matones que se pasea por las calles. Con un ciudadano en apuros o con algún tipo de incentivo de cualquier perfil nos hubiera bastado para seguirlas con algo más de pasión, pero en su estado actual no pasan de ser nada más que luchas idénticas a las que ya vivimos una y otra vez en el modo historia lo cual resulta desalentador. También hablamos de algunos otros entretenimientos tampoco especialmente llamativos como algunas pruebas contrarreloj, que acaban siendo más atrayentes por la aparición de secundarios de llamativa presencia que por ofrecer grandes réditos en cuanto a diversión.
Se ha puesto precio a la cabeza de Batman, y los asesinos más peligrosos de Gotham nos van a poner las cosas muy difíciles.
 
Alma de Acero
El combate es una de las cosas que más vamos a practicar en el programa, y de hecho ha venido siendo una de las señas de la franquicia desde su comienzo, y lo ha logrado por una adecuación fantástica entre una espectacularidad visual sin parangón y una mecánica jugable espectacular que garantiza una fluidez que impresiona. Las situaciones son, de alguna manera, similares a las de por ejemplo la serie Assassin's Creed en el sentido de que los enemigos nos rodean y casi siempre se turnan para atacar. Todo esto acaba generando una experiencia cuerpo a cuerpo donde el timing y nuestro ritmo pulsando los botones adecuados es tan importante como ser precisos en su elección.
La propuesta sigue el clásico lema del "¿por qué cambiar algo que no está roto?", así que los cambios rozan lo inexistente. Apenas podemos mencionar entre las alternativas que debutan una ejecución con combo que se desbloquea cada cierto tiempo y en circunstancias muy determinadas que permite machacar a un rival y concluir la acción con algún salvaje movimiento como, por ejemplo, romperle una pierna o un brazo. Hay algunas nuevas animaciones, como es lógico, y siempre es interesante simultanear los golpes, bloqueos y saltos con acciones distintas como la de lanzar el batarang o utilizar el gas para aturdir a nuestros adversarios, pero estas escenas de acción por divertidas que sigan siendo nos han dejado con ganas de que se hubiera aportado algo nuevo a la fórmula y es que las escasas cosas que se añaden (como granadas de pegamento en lugar de granadas de hielo) gestan en nuestro interior la sensación de falta de originalidad y de que los cambios, cuando existen, son anecdóticos y meramente cosméticos.
Retornan también las secuencias con jefes finales, aunque aquí son menos estimulantes que nunca. No se trata únicamente de que muchos de los asesinos que aparecen en Arkham Origins, como ya hemos dicho, están lejos del carisma de los que veíamos en entregas anteriores, sino que tampoco hablamos de unas situaciones que estén particularmente bien resueltas. La progresión en el desafío que proponen es sólo lógica desde el punto de vista argumental, ya que encarnamos a un superhéroe en sus comienzos que apenas empieza a descubrir su potencial, sin embargo desde la óptica jugable el hecho de que jefes del principio como Deathstroke sean de una dificultad extrema y que otros a posteriori sean mucho más asequibles no acaba de resultar demasiado satisfactorio. Por otra parte algunos de éstos no son únicamente frustrantes por los problemas de equilibrio, sino también porque las mecánicas para acabar con ellos son a menudo redundantes y poco imaginativas.
No todos los villanos son muy brillantes. Hay algunos como el Electrocutor que no se cuentan precisamente entre los más inspirados.
Por su parte el sigilo, que se escenifica en las escenas Predator, va en una línea parecida en cuanto al continuismo aunque también es el estilo que nos brinda las mejores escenas de acción. Está marcado por la capacidad de ofrecer muchas vías de decisión al usuario, que se traducen en una arena en la que hay varios enemigos pero también numerosas formas de resolver las situaciones. La posibilidad de enfrentarnos con ellos a pecho descubierto como en el exterior es poco recomendable en estos casos puesto que van armados y no tendríamos la menor oportunidad, así que el pasear por las gárgolas del techo, utilizar túneles subterráneos o buscar cualquier lugar donde escondernos para cogerles desprevenidos acaba siendo no sólo fundamental sino también muy divertido y tremendamente fluido gracias a la agilidad del protagonista y a sus gadgets.
Todas las mecánicas del programa, y que constituían las bases de la fórmula Arkham, están presentes en Origins y funcionan de forma adecuada, pero también da la sensación de que los chicos de Warner Bros. Montreal han estado tan obsesionados con cuidar y ofrecer una representación exacta y bien realizada de los pilares de la serie, que se han olvidado no sólo de darle su toque sino también de ofrecer momentos de enjundia. Falta inspiración y también crestas de la ola en una campaña individual mucho más plana en cuanto a instantes brillantes que nos dejen impactados de lo que sucedía antes. Es un gran modo historia, no se puede discutir, pero le ha faltado algo de alma para reeditar el nivel de sus dos predecesores.
Las escenas de acción y los combates vuelven a estar muy bien resueltos. Son rápidos y frenéticos, y lucen realmente bien.
Detective con Alas
Una de las cosas que debutan en el título es la del aumento de profundidad en todo lo que tiene que ver con la parte detectivesca de la experiencia. Batman siempre se ha caracterizado por su inteligencia y habilidad para resolver este tipo de situaciones, sin embargo en el pasado el modo de investigación era algo bastante sencillo que se caracterizaba más por la fuerza de un visionado que nos permitía ver a través de las paredes y localizar las partes interactivas del escenario, que por ofrecer algún tipo de desafío. Ahora no es que haya un gran reto a la hora de crear un "escenario del crimen", pero sí es cierto que hay más cosas que hacer y que podemos llevar a cabo algunas cosas curiosas que ya habíamos visto como las clásicas detecciones de ADN pero también otras nuevas como la de deconstruir una muerte deduciendo cómo se produjo, y pudiendo jugar adelantando y retrasando en el tiempo su visionado para descubrir todos sus secretos. Es una parte muy guiada que no nos deja mucha participación, pero su presencia es agradable y ofrece algo de variedad.
En esta misma línea de aportar un respiro a la acción encontramos los desafíos de Enigma, que vienen a seguir una línea también muy similar a la de episodios anteriores ofreciéndonos por fin algo verdaderamente interesante que hacer al margen de la campaña. Examinar y explorar el escenario con atención en las zonas que lo requieren acaba siendo clave, y a pesar de que sólo hay algunos que ofrecen algo que se salga del esquema, completarlos en su totalidad es un reto a la altura sólo de los más tenaces. Eso sí, si queremos reto para nosotros son las modalidades que se desbloquean al terminar el título: el Nuevo Juego +, y especialmente el I Am the Night que dispara la dificultad hasta extremos disparatados. Nos hará falta ser muy cuidadosos con las mejoras de personaje para salir adelante.
Arkham Origins nos lleva a una navideña Gotham, más bonita y entrañable que nunca, pero también más repleta de peligros.
En Origins, además, debuta el multijugador para acompañar a la campaña. La parte on-line ha sido desarrollada por Splash Damage, los creadores de Brink y unos auténticos veteranos en la producción de experiencias de juego acompañado, que aquí han hecho lo que han podido con una mecánica que prometía sobre el papel, pero que ya desde la distancia auguraba un difícil traslado jugable. La idea es que los ocho usuarios que forman parte de las partidas se dividen entre héroes y dos grupos de matones, y todos ellos deben enfrentarse para alcanzar la máxima puntuación y reducir lo posible las bajas puesto que hay un número de resurrecciones limitado.
El uso de personajes como Batman, Robin, Joker o Bane es relativamente similar al de la parte off-line, aunque con ciertas limitaciones, una navegación más torpe y un esquema de acciones más sencillo, mientras que los soldados por su parte responden a un patrón de shooter en tercera persona bastante similar al de Gears of War con sus armas, coberturas y estilo de movimientos. Lamentablemente el control de éstos es bastante tosco, y resulta habitual que la respuesta de movimiento no sea todo lo rápida que deseamos lo que nos dejará vendidos con facilidad ante el fuego enemigo o, peor aún, ante los otros jugadores que portan héroes. La puntería tampoco está tan lograda como esperábamos, y eso es algo que provoca muchos momentos de desazón. Nuestras armas automáticas hacen un daño limitado sobre todos los oponentes, así que el estilo tiene un ligero componente táctico en el que importa más dónde estamos situados y qué uso hacemos de las coberturas que la habilidad del jugador, lo cual es interesante pero tiene consecuencias frustrantes.
Al comienzo de la partida hay un reparto de roles entre los equipos y los héroes, sin embargo durante ésta se ha tomado la decisión de que para aumentar el dinamismo uno de cada equipo de matones pueda acceder a portar a su líder (Bane o Joker) en momentos aleatorios de los encuentros, aunque sin que ello suponga grandes cambios en el control con respecto al resto de gorilas salvo una potencia desaforada en sus armas o golpeos. El componente persistente de la experiencia y los desbloqueos de habilidades, cambios de aspecto y armas son un punto a favor de la parte on-line bastante aceptable puesto que hay muchas alternativas, aunque la propia parte jugable no ha acabado de engancharnos y entretenernos como nos hubiera gustado y la escasez de mapas que hay disponibles por el momento y el hecho de que sólo haya una modalidad también le resta vida útil.
El multijugador del título no está del todo mal, pero es muy limitado en cuanto a opciones jugables y falta precisión en movimientos y ataques.
Estado de Sitio -Gráficos y Tecnología
Desde el punto de vista visual, Origins es un producto que cuenta con las mismas virtudes que tradicionalmente han caracterizado a la serie. Algo que consolida un producto tan espectacular como esperábamos, apoyado en los pilares de un trabajo puramente gráfico tremendo y de una dirección artística fantástica que recrea ese Gotham en forma casi de parque de atracciones colorista, llamativo y bañado por la nieve del período navideño en el que está ambientado.
Para empezar hay que hablar de un Batman que, de nuevo, presenta un aspecto inmejorable y con pocos cambios. A nivel de modelado el trabajo es sensacional, con una carga de polígonos espectacular, unas texturas que impresionan y un acabado general digno de encomio. Sus animaciones están a la altura de todo esto, con un abanico de movimientos todavía más amplio que en episodios anteriores y capaces de generar una navegación a través de Gotham de impresionante realismo; y también de una fluidez poderosísima en unos combates que son una vez más un dispendio visual que puede no sorprender por llevar ya tres entregas, pero que no por ello tiene menos mérito. Las conclusiones son muy parecidas con los enemigos y, especialmente, los supervillanos.
En cuanto al escenario se vuelven a alternar con brillantez los sórdidos interiores plagados de oscuridad donde refugiarnos y de arquitectura recargadísima, con unos exteriores que ahora ganan mucho en cuanto a belleza gracias a la nieve. Los neones, el icónico foco de luz con el símbolo de Batman y el aspecto exterior de unos edificios muy cuidados y sin rastro de reciclaje hacen el resto para consolidar una recreación asombrosa. Debuta en esta ocasión una Batcueva donde nos espera un Alfred que tiene más protagonismo que nunca, y que podemos visitar con un viaje rápido en nuestra Batnave para llevar a cabo algunas acciones a modo casi de menú.

 
El modo detective sirve para algo más que para resolver acertijos, y también nos permite ubicar enemigos y conocer secretos del escenario.
Tecnológicamente el nuevo Batman: Arkham es un videojuego formidable desde el punto de vista de optimización y rendimiento. No hay ni rastro de caídas de frames por segundo en las versiones de consolas a pesar de que lo que se ofrece en pantalla raya a un nivel poderosísimo, y las físicas y efectos están muy cuidados. La palma, sin embargo, se la lleva una edición para compatibles cargada de pequeños detalles destinados a mejorar la ambientación si tenemos un equipo que soporte los efectos de DirectX11 y el Physx acelerado en hardware, esto nos brindará una iluminación muy lograda y vapor, una nieve muy veraz y papeles y otros restos poblando el ambiente.
Las opciones para personalizar la experiencia en PC son generosas, hasta 14, lo que garantiza que podemos customizar con solvencia el apartado visual para que se adecúe a nuestro equipo, sin embargo el rendimiento es extraordinario así que dependiendo de nuestro ordenador seguramente no será un quebradero de cabeza el configurarlo. En el sobremesa de pruebas de redacción (i7, 8Gb de Ram y GTX 770) hemos logrado maximizar todas las opciones y obtener unos irreprochables 60 frames por segundo, mientras que en un hardware más modesto y cercano a las especificaciones la fluidez de los 30-40 frames también ha estado a la orden del día sin un sacrificio visual particularmente dramático. Sí que, en cambio, nos ha llamado la atención en todas las versiones una manifiesta falta de pulido que no detectamos en episodios anteriores, y que incluye algunos bugs de moderada importancia y algunos problemas en la experiencia on-line como tiempos de carga interminables y salidas inesperadas.
Gráficamente Arkham Origins es una preciosidad de videojuego. El trabajo y el mimo con el que está hecho es digno de admirar.
Todo lo tocante al audio exhibe el mismo nivel de valores de producción que el resto del lanzamiento, con un resultado sobresaliente. La banda sonora es épica, y muy inspirada. Los efectos de audio están a la altura de lo que hemos experimentado tradicionalmente en la serie, y el título llega traducido y doblado con unas voces fantásticas y unas interpretaciones algo teatrales en algunas ocasiones pero definitivamente muy logradas. Mención especial para la voz del propio Bruce Wayne, que está llevada a cabo por el mismo doblador de las películas de Christopher Nolan aunque en un registro algo distinto. Lamentablemente el programa no nos permite escoger la versión de audio en inglés, donde sabemos de buena tinta que el trabajo se cuenta entre los grandes del año a pesar de la ausencia del legendario Mark Hamill prestando su voz al Joker.


GRAFICAS: 9/10                         BANDA SONORA: 8/10                             HISTORIA: 9/10
JUGABILIDAD: 8/10                   IMNOVACIÓN: 9/10      
 
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Batman Arkham City







GENERO:Acción /Aventura/Tactica
JUGADORES: 1                
ONLINE: Extras y contenido descargable                                       AÑO: 21/10/2011
DESARROLLADORA: Rocsteady Studios y Warner Bros                   SECUELA: Si
TIEMPO APROX:  5-6 horas                                 PLATAFORMA: PS3 / XBOX/PC

 


La secuela de uno de los sleepers de 2009 está ya entre nosotros, y con él tenemos no sólo un videojuego que reedita con habilidad sus cotas de calidad, sino que en muchos aspectos lo supera con creces. Regresamos a Gotham para plantar cara a algunos de los más carismáticos villanos de la historia de la ficción. Conviértete en el Caballero Oscuro, conviértete en Batman.
Una de las segundas partes más esperadas de esta recta final de 2011 es la de Arkham City, la continuación del fantástico Arkham Asylum. En 2009 recibíamos muchas críticas por el análisis del videojuego original al calificarlo con un 8,9 en consolas y con un 9,1 en la tecnológicamente superior edición de PC, no obstante veíamos un videojuego sobresaliente al que sólo algunas pequeñas matizaciones habían privado de ser una verdadera obra maestra de obligada adquisición.
Esos pequeños detalles que faltaban por afinar en la primera parte se convierten en grandes realidades en la secuela, y su conjunción con las grandes virtudes del original cuajan un videojuego memorable. Tan adictivo como inmersivo y tan espectacular desde el punto de vista gráfico como potente desde el jugable, nos encontramos ante uno de los mejores lanzamientos en lo que llevamos de año; una joya que ningún fan del género de la acción/aventuras puede perderse bajo ningún concepto.
Leyendas del Caballero Oscuro -El Argumento-
Para entender la historia que nos cuenta Arkham City, tan importante es haber terminado su predecesor como el ser un habitual de los cómics de Batman. Obviamente podremos disfrutar del título que nos ocupa plenamente tanto si no hemos leído los cómics como si es el primero del binomio de videojuegos de Rocksteady sobre el superhéroe alado al que nos acercamos, no obstante el deleite será máximo si entendemos todas las referencias y guiños que atesora el videojuego en cada rincón de su bien cuidado argumento.
En Arkham Asylum, lo introduciremos brevemente evitando por completo los spoilers, encarnábamos a Batman tratando de lidiar con una situación crítica en el sanatorio mental de Arkham. El internamiento en el centro de Joker provocaba un caos organizado por parte del supervillano, que revertía la situación convirtiendo a los guardas en presos de los internos. Ahora la situación ha quedado solventada, pero el conflicto se convierte en esta segunda parte en una situación verdaderamente límite. El antiguo máximo responsable del sanatorio Arkham es ahora el alcalde de la ciudad de Gotham, y ha trasladado a los reclusos de la prisión de Blackgate y de la propia Arkham a una región acordonada de la ciudad de Gotham que será donde quedarán aislados los más peligrosos criminales de la urbe.
El peligrosísimo Hugo Strange se hace cargo ahora de regir los destinos de los moradores de este área, y será él conjuntamente con un buen puñado de los más representativos supervillanos de la franquicia quienes supondrán el verdadero desafío de la campaña individual del título; todo ello enmarcado en esta gigantesca área de la ciudad de Gotham que ahora está dominada por los más peligrosos criminales. Todo esto se presenta en una elegante secuencia de apertura, en la que tan pronto se expondrán todos los detalles necesarios para nuestro conocimiento en relación al contexto del programa como se nos comenzará a introducir en muchos de los QuickTime Events que tendremos que resolver con habilidad para salir airosos de las más espectaculares y cinematográficas secuencias de acción.
La ciudad de Gotham sometida no es nada nuevo, pero el recurso de sacar a los peores criminales de Arkham nos pondrá a prueba.
No Man's Land -Ciudad de Arkham-
Si tuvimos la suerte en su momento de probar el fantástico Batman: Arkham Asylum, no vamos a tener ningún problema en coger al vuelo todo lo que nos propone esta segunda parte, y es que las bases ya firmemente sustentadas por su predecesor repiten protagonismo en este episodio. La idea de sentirse como en casa es la adoptada por sus responsables, y en este sentido el videojuego es todo un éxito puesto que no se trata de reeditar la fórmula punto por punto, sino más bien de pulirla en mayor medida que en el juego original.

En este sentido la accesibilidad vuelve a ser la clave del programa, tanto en los combates como en el desplazamiento, la investigación o en cualquier otra faceta de las variadísimas propuestas que presenta el título. Y es que si algo es Arkham City es un cuidado compendio de experiencias jugables bien diferenciadas, quizá ninguna de ellas de una profundidad excesiva, pero sí todas ellas componiendo un conjunto realmente fantástico que nos va a atrapar desde el primer minuto hasta que acabemos el videojuego.
El mayor cambio que vamos a observar en este lanzamiento con respecto a lo que vimos en el título de 2009 es el de la apertura de prisma. Arkham Asylum ya contaba con una experiencia muy abierta en la que podíamos avanzar y retroceder en los escenarios a nuestro gusto para cumplir los diferentes desafíos que se nos proponían en un planteamiento muy libre. En Arkham City, conscientes de lo poco explorado que está este libre albedrío en el género de acción y aventuras actual, los chicos de Rocksteady han tratado de elevar esta fórmula a la enésima potencia.
Así pues podemos sobrevolar ahora calles y calles planeando con nuestras alas, y utilizar nuestro gancho para recorrer a toda velocidad metros y metros de altura en un sentido de la verticalidad que no debuta en la saga, pero que está en esta ocasión muchísimo más explotado que en el primer título de la serie. La ciudad crece y también nuestras alternativas y posibilidades: no sólo hay que ceñirse a las misiones que hacen avanzar el hilo argumental principal, sino que ahora en montones de rincones de esta Arkham City encontraremos nuevamente desbloqueables a liberar pero también muchos desafíos de corte secundario a cumplir.
Lo mejor que puede decirse de Arkham City en relación a sus villanos es que exprime su presencia y carisma al máximo.
De este modo podemos hablar de que en esta secuela el verdadero protagonista del juego es la propia ciudad en la que se desarrolla, pero tanto desde el punto de vista jugable como desde el factor narrativo. Si la primera parte de la saga estaba centrada en el carácter del propio Batman, con memorables secuencias al respecto, esta segunda entrega pivota sobre todo lo que rodea a la ciudad: con un hilo argumental del que no contaremos nada pero que ahonda en los entresijos de esta urbe ya legendaria dentro del mundo de los cómics.
 
Gótico -Movimiento y Acción-
Exploración, combate, investigación. Este es el triplete de experiencias jugables sobre el que vuelve a converger toda la diversión que nos va a deparar el videojuego de Rocksteady. La agilidad máxima del superhéroe alado, unido a la implementación de todavía más gadgets que en el primer juego hacen que la experiencia de navegar, luchar o investigar por las calles del recinto acordonado de Arkham sean una experiencia tan espectacular para los sentidos, como divertidísima y eficaz desde el punto de vista jugable. Batman, recordemos, no tiene poderes propiamente dichos sino únicamente accesorios de tecnología punta, de modo que su sofisticado compendio enriquece mucho cualquier acto que llevemos a cabo en el juego, dándonos muchas formas de hacerlo y muchas maneras de plantearnos cada situación en función del perfil del aficionado.
En el sentido del desplazamiento, el protagonista vuelve a ser muy ágil, tanto como cabría esperar de un superhéroe de sus características. Podemos planear con las alas, podemos desplazarnos a toda velocidad con el gancho... Si estas características ya resultaban fundamentales en Arkham Asylum toman ahora una importancia capital en Arkham City, tanto por las mayores dimensiones de los mapeados en esta ocasión como por el mayor trabajo que denotan a la hora de ofrecer mayores alternativas al jugador.
En el primer título el escenario ya ofrecía muchas posiciones estratégicas desde las que explotar el mapeado y plantearnos qué hacer a continuación, pero en este sentido la segunda parte es un juego muy superior y mucho más redondo, puesto que las posibilidades que se ofrecen son todavía más cuantiosas. Los decorados están generosamente plagados de azoteas, escalerillas de incendios, farolas, gárgolas... La interacción con éste es máxima, y poder llegar de un punto a otro a una velocidad máxima es tan interesante como el poder sentir que cada punto de la urbe es completamente explorable.
En cuanto a las luchas, la idea apenas ha variado con respecto a lo que vimos en el primer título. Nuevamente deberemos hacer frente en peleas a montones de enemigos, poniendo a prueba nuestras habilidades en multitudinarias escenas de acción. La idea es una vez más la de ser diestros en cuanto a nuestro sentido del ritmo a la hora de elaborar las cadencias de golpeos y bloqueos, en mayor medida que a dominar complicadísimos combos donde las combinaciones de botones sean largas o complejas. En Arkham City hay un botón para golpear, otro para cubrirnos, otro para rodar, otro para atacar con gas y aturdir a los enemigos... acciones muy básicas en apariencia pero francamente fantásticas a la hora de reproducir con sencillez y vigor los abundantes enfrentamientos cuerpo a cuerpo con los que tendremos que lidiar.
Ya el primer juego contaba con bastante variedad en los escenarios, pero la segunda parte ahonda todavía más en la diversidad.
Una de las pocas pegas que podemos interpelarle al juego en cuanto a sus combates es el hecho del escasísimo reto que suponen los jefes finales. Lejos quedó ya el tiempo de los videojuegos en el que este tipo de personajes traían consigo un desafío tan inolvidable como sus cuidados diseños; en Arkham City como en tantos otros títulos recientes asistimos a unos supervillanos tan increíblemente bien detallados en sus carismáticos diseños como pobres en la exigencia en cuanto a habilidades necesarias para vencerlos. Todo el concepto del combate es muy sencillo, con la intención de fomentar la accesibilidad sobre cualquier otra consideración, y si bien concordamos con él puesto que nos parece francamente satisfactorio, como decimos, creemos que debía haberse buscado algún tipo de mecánica para los supervillanos.
Her Sister's Keeper -Investigación y Extras-
El tercer elemento primordial sobre el que pivota la experiencia jugable de Arkham City es el de la investigación. Ésta, como la del empleo de todos los gadgets, se basa en un manejo muy rápido y accesible de los botones del pad para liberar el modo de investigación. Así, por ejemplo, si para acceder a los diferentes accesorios (batgarra, espuma explosiva, etcétera) sencillamente indicamos en la dirección correcta con la cruceta y después los usamos con la combinación L2/LT para apuntar y R2/RT para emplearlos, en el caso de la investigación es tan sencillo como pulsar el botón L1/LB para acceder a la "Visión Detective".
Al igual que en el primer juego muchos aficionados tendrán la tentación de superar el videojuego completo con este método de visualización, y es que nos permite ver con un potente estilo computadora todos los datos de lo que nos rodea aunque nos priva de disfrutar del formidable aspecto del programa. Servirá para detectar olores, para simular trayectorias de bala, para dar con huellas... Sus utilidades serán generosas y completamente necesarias para terminar el videojuego, y es que los rompecabezas abundan en un título que hace de la mezcla de acción y aventuras un arte fantástico y que, además, trufa su vertiginoso ritmo con ligerísimos puzles que ayudan a inyectar algo más de variedad al conjunto.
Los gadgets siempre han sido uno de los puntos fuertes de Batman, y en el videojuego no podían ser una excepción. El modo detective vuelve a llevarse la palma.
Todo el empleo de gadgets y demás se gestiona tan ágilmente como se hace evolucionar. El juego cuenta con un sistema de desbloqueo que nos permite ir progresando y obteniendo puntos de experiencia que nos permitan ir liberando habilidades inéditas. Así, de este modo, no podremos, por ejemplo, desarmar con la Batgarra a un enemigo hasta que invirtamos un punto de experiencia en acceder a esta habilidad. Todas estas pericias están divididas en cinco ramas, con numerosas alternativas a liberar tanto para el combate, los dispositivos, el battraje, el modo depredador e incluso para las habilidades de Catwoman.
Y es que Catwoman aparece también en el videojuego, en efecto, como ya anunciaron sus responsables. Lo hace como personaje secundario en la campaña individual, y lo hace como fantástica protagonista en la parte del juego que se desbloquea cuando introducimos en Xbox Live o PlayStation Network el código que se adjunta en el embalaje del videojuego a modo de on-line pass para liberar sus misiones descargándolas de internet. Como ya se había anunciado su estilo jugable es muy distinto de lo que puede experimentarse en el acorazado pellejo de Batman, y es que la protagonista femenina destaca sobre todo por su agilidad. El estilo es diferente puesto que se centra en el estilo de acción y aventuras, pero el núcleo de la experiencia se mantiene. Eso sí, recomendamos encarecidamente al aficionado optar por superar las cuatro breves misiones con la heroína antes de sumergirse en la campaña con Bruce Wayne, y es que funciona muy bien como prólogo a lo que viviremos a continuación.
El juego, como puede deducirse, es completísimo desde todos los puntos de vista, especialmente desde la óptica de la duración. Resulta complicadísimo cuantificar en términos de horas cuánto nos va a llevar superar el modo historia, puesto que no todo el mundo se entretendrá igual con las tareas secundarios y porque lo ideal es superarlo dos veces, no obstante sí podríamos mencionar las 15 horas como cifra media orientativa de lo que puede llevarnos acabarlo por vez primera sin cumplir todos los encargos alternativos. Eso sí, además hay que sumar las cuatro misiones de Catwoman ya mencionadas, así como los desafíos de Engima, los mapas desbloqueables...
Catwoman tiene un papel preponderante en Arkham City. No sólo como personaje secundario, donde resulta brillante, sino también como protagonista a manejar.
Dark Moon Rising -Gráficos y Tecnología-
A nivel visual Batman: Arkham City recupera las bondades estéticas de Arkham Asylum, pero las multiplica exponencialmente al ampliar el escenario en el que se ambienta y al eliminar también los límites que encorsetaban en lo artístico a su predecesor. La idea de apostar por una paleta oscura unos entornos lúgubres y un aspecto siniestro repite, puesto que Gotham nunca ha sido una ciudad que destacara precisamente por su luminosidad en los cómics, pero en esta ocasión sí observamos una agradecida variedad en los diseños que se salen de lo visto en el sanatorio mental del juego original.
Ahondando en lo más puramente artístico hay que destacar que el programa apuesta una vez más por una impecable recreación de los personajes y escenarios en un estilo muy "novela gráfica" que encaja perfectamente con la idiosincrasia del título. Rocksteady vuelve a cabalgar con habilidad entre el realismo de su iluminación y de su acabado de los escenarios y, por el contrario, el contrapuesto estilo ineludiblemente cartoon de sus personajes, especialmente en cuanto a villanos se refiere. De este modo basta con ver una screen para captar de golpe la formidable propuesta de sus responsables en el sentido visual, y el juego en movimiento es como disfrutar como protagonistas directos de nuestro propio cómic, eso sí, un cómic recreado con una ejecución gráfica y técnica impecable.
Lo mejor, de hecho, es esa ambientación, ese sentido fantástico de movernos realmente por una parte de la inmortal ciudad de Gotham que está regida por matones, asesinos y psicópatas y que resulta tan opresiva en su descripción con palabras como en lo que ofrece mientras nos movemos sobre ella. Una presentación formidable por vez primera en este binomio de títulos sobre Batman que Rocksteady ha presentado, y que se convierte como ya hemos dicho anteriormente en uno de los grandes protagonistas del programa.
En lo tocante a lo tecnológico el juego cumple con notable eficacia en sus versiones de consolas. Muy lejos quedan éstas, como ya lo hicieron en Arkham Asylum, de la potentísima edición para PC, sin embargo teniendo en cuenta las posibilidades que ofrecen en términos de hardware tanto PlayStation 3 como Xbox 360 lo cierto es que podemos seguir hablando de un videojuego sobresaliente desde este punto de vista. ¿Significa esto que el videojuego es perfecto en este sentido? En líneas generales hablamos de un producto casi redondo, pero hay algunas pequeñas pegas que interpelarle.
El modelado de personajes vuelve a ser sencillamente admirable. Uno de los grandes puntos fuertes del programa.
La más relevante es la de algunos problemas con la adecuada ejecución de las texturas a una calidad detallada que vuelve a plagar un videojuego potenciado por el motor Unreal. Teníamos ganas de ver cómo rendiría este motor gráfico en un título caracterizado por renderizar grandes superficies que nos permita recorrerlas con libertad, y si bien el resultado ha sido francamente satisfactorio también hay que comentar que a veces, como decimos, las texturas tardan algo más de lo deseable en cargarse. Algunos bugs estéticos de diversa consideración también asoman en momentos puntuales de la aventura. Por cerrar el apartado con más elementos positivos podemos mencionar la impactante ejecución de las animaciones en inmaculada cadencia, así como la velocidad de los tiempos de carga y la robustez de la tasa de imágenes por segundo.
Por lo que se refiere al sonido el juego sigue idénticas líneas a lo visto en el primer título. La banda sonora es fantástica, contribuyendo a crear el genial ambiente que se respira en el juego y que se compone de experiencia jugable, gráficos y sonido. Los efectos de audio son también muy buenos, y el juego llega doblado a nuestro idioma con un equipo de actores fácilmente reconocible que, si bien no está a la altura de los Mark Hamill y compañía de la versión original, sí hacen un muy buen trabajo de localización. No todas las voces están a la misma altura y hay puntuales pero severos problemas de sincronización entre las voces y las imágenes, eso hay que dejarlo claro, pero también hay que resaltar que hay picos de calidad tan importantes como el de la propia voz de Bruce Wayne, interpretada por el mismo actor de doblaje que presta su cuerdas vocales a las recientes películas de Christopher Nolan.
Los desbloqueables son uno de los elementos más jugosos del videojuego. Conoceremos todos los detalles del universo Batman al liberarlo.
 
Gotham Central -Conclusiones-
Arkham City ya está aquí, y lo mejor que puede decirse de él es que logra superar con creces a su ya de por sí sobresaliente predecesor. En una recta final de año tan rica en lanzamientos de mucha calidad como la del 2011, el nuevo juego de Batman de los chicos de Rocksteady es una auténtica bendición, una joya para los enamorados del género de acción y aventuras que no ven ofertas tan procelosas dentro de este estilo de juego como las que sí se registran en los últimos tiempos dentro del shooter.
El título que nos ocupa es una ecuación casi perfecta de experiencias jugables muy diferentes. Hay componente de exploración, hay faceta de combates, hay uso de gadgets, hay gotas de investigación, hay secciones de plataformas... Son infinidad de elementos muy diferentes que, analizados de forma independiente pueden no resultar demasiado brillantes en sí mismos si los comparamos con otros juegos que los abordan por separado, pero que conjuntamente cuajan un videojuego sencillamente sensacional.
Por otra parte el empleo de los villanos es genial en su ejecución y presentación, y el increíble bestiario de malvados que siempre ha caracterizado a cómics y películas sobre el superhéroe alado revierten aquí en un catálogo de archienemigos tan amplio en número como en términos de calidad. Los combates contra ellos son mucho más sencillos de lo que cabría esperar, no obstante ¿a quién le importa cuando todo lo que tenemos que hacer para llegar hasta ellos es tan fantástico?.
Arkham City es, sencillamente, uno de los mejores juegos en lo que va de año. Espectacular en su compendio de disciplinas jugables muy diferentes.
Además se trata de un videojuego muy largo, uno de esos que realmente valen lo que cuestan los títulos de la actualidad. La importante cantidad de horas que nos va a ofrecer viene acompañada de una garantía de calidad fantástica, y además éstas se van a prolongar con una rejugabilidad fuertemente acentuada por dos elementos: El primero de ellos el componente "cuasi sandbox" que debuta para ensanchar los relativamente constreñidos límites del juego original, y que nos va a permitir hacer las cosas de maneras muy diferentes en la segunda ocasión en la que nos decidamos a superar la campaña. En segundo lugar reviste de motivos para volverse a acercar a él el nivel de dificultad extra que se libera al acabar la campaña por vez primera, y que eliminará los indicadores de ayuda multiplicando además exponencialmente el reto que suponen los diferentes enemigos a los que plantar cara.
En definitiva este Batman: Arkham City es un lanzamiento completísimo en todos los sentidos. Igual de redondo en prácticamente la totalidad de aspectos, y poseedor no sólo de unos valores de producción admirables sino también de un grado de inspiración, chispa y carisma a la altura de unos pocos. Rocksteady ratifica el lugar de excepción en el Olimpo de los desarrolladores de la actual generación que reclamó con Arkham Asylum, y lo hace con un nuevo videojuego que no sólo es mucho mejor que su predecesor, sino que además es uno de los grandes lanzamientos en lo que va de año.

GRAFICAS: 10/10                         BANDA SONORA: 8/10                             HISTORIA: 9/10
JUGABILIDAD: 9/10                   IMNOVACIÓN: 9/10     

  
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